Hijo de ex funcionario estatal corrupto quiere convertirse en diputado local       

POR: JORGE ARAGÓN

Andrés Castillo pretende forjarse una “imagen pública” utilizando dinero mal habido de su progenitor   

Insuflado por la enorme fortuna que su padre acumuló mediante oscuras maniobras durante su paso como funcionario en la administración de Mario López Valdez, el “juniorcillo” Andrés Castillo pretende meterse de lleno a la política.

El joven, conocido más por otra cosa que por sus constantes apariciones en las redes sociales en las que aparece montado en briosos corceles pura sangre en paisajes españoles, o bien disfrutando de grandes francachelas en distintos lugares turísticos, como Las Vegas, Nevada, parece quiere seguir los pasos de su padre, Francisco “Kiko” Castillo Herns.

Posiblemente quiere seguir los pasos de su padre, quien cuando fungió como subsecretario de Ganadería del Gobierno de Sinaloa, se le involucró en algunos “asuntillos” que le dejaron cuantiosas ganancias económicas.

El tal Andrés Castillo pregona a los cuatro vientos que es “miembro distinguido” de las huestes malovistas, y asegura que será uno de los diputados locales en el 2018.

Su actitud nada le abona a la mística que se le quiere reimponer al Partido Revolucionario Institucional, que busca a los personajes con los mejores perfiles para tener garantía de triunfo en un proceso electoral que será sumamente competido.

Gente como Andrés de ninguna manera abonará a que haya un ejercicio democrático al interior del partido tricolor.

No obstante, su empecinamiento en ser legislador ha llegado al grado de que desde estos momentos anda en plena campaña electoral, con pintas en bardas, patrocinando equipos deportivos pero, sobre todo, haciendo pública su vida de lujos en distintos puntos del país y el extranjero, a través de las redes sociales.

Incluso “sube” gráficas en las cuales aparece con algunas figuras políticas, sabedor de que le podrían servir a sus objetivos perversos de convertirse en un depredador de los dineros del pueblo, que a final de cuentas es el que paga el sueldo de funcionarios, diputados, regidores, etc.

En la mente de muchos sinaloenses, de la zona centro, principalmente, aún hay recuerdos de que Francisco “Kiko” Castillo era un ganadero en bancarrota, prácticamente con una mano por delante y otra por detrás, hasta que llegó a la Subsecretaría Ganadera, y de ahí en adelante se convirtió en potentado. El populacho lo llegó a conocer como “el rey del ganado chueco”.

Así las cosas, ahora parece que cualquier “juniorcillo” se siente con posibilidades de ingresar a la política “por la puerta grande”, como lo pretende Andrés Castillo, cuyo único mérito es tener a su disposición millones y millones que acumuló su padre durante su paso por la administración malovista.

Tal parece que a padre e hijo ya le pisan los talones la PGR, la SHyCP y la Secretaría de la Función Pública.

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