KFC vende pollo viejo en los mochis
En Los Mochis, la cadena de restaurantes Kentucky Fried Chicken (KFC) está en el ojo del huracán por graves denuncias sobre la calidad de su producto. Según múltiples clientes que han acudido a los establecimientos de la ciudad, lo que se está sirviendo en sus mesas no es el pollo fresco y sabroso que caracteriza a la marca, sino piezas viejas, resecas y de mal sabor que han dejado a los comensales muy descontentos.
Lo más preocupante es que esta situación no es aislada, sino que parece concentrarse en las dos principales sucursales de la ciudad: la que se ubica en la Plaza Las Palmas y la otra en la Plaza Sendero. Estas dos ubicaciones, que son las más concurridas por los habitantes de Los Mochis, son las que principalmente estarían distribuyendo pollo viejo y contaminado, según las afirmaciones de quienes han tenido la mala experiencia de comer ahí.
Incluso las promociones que la empresa publicita en las plataformas digitales no se salvan de esta crítica. Los clientes aseguran que, al adquirir estas ofertas, reciben el mismo pollo de mala calidad, que parece haber sido guardado durante días y vuelto a freír para intentar disimular su estado. A esto se suma un problema adicional con las salsas: una de ellas es totalmente aceda, y la extra que incluye repollo y otros ingredientes también llega en mal estado, con un sabor que no se puede consumir.
Pero la mala experiencia no se limita solo a la calidad de la comida, sino que también se extiende a los precios. Los consumidores señalan que los costos son excesivos, totalmente desproporcionados para lo que realmente se recibe: pagar sumas altas por un alimento de baja calidad es, para muchos, una verdadera estafa que no se justifica de ninguna manera.
Un cliente que prefirió mantener el anonimato compartió su experiencia en la sucursal de la Plaza Las Palmas: “Fui con mi familia y quedamos horrorizados. El pollo estaba tan seco que parecía cartón, y la salsa tenía un sabor agrio insoportable. Mis hijos, que les encanta el pollo frito, ni siquiera quisieron probarlo. Y lo peor de todo es que pagamos una cantidad excesiva por esto; es increíble que cobren tanto por una comida de tan mala calidad. Fue una total estafa”.
Por su parte, otro usuario que visitó la sucursal de la Plaza Sendero afirmó: “He ido varias veces y siempre he tenido problemas, pero esta vez fue la gota que colmó el vaso. El pollo estaba contaminado y me dio dolor de estómago todo el día. Además, los precios son altísimos para lo que sirven; no entiendo cómo una empresa tan grande como KFC permite que sus sucursales cobren tanto por comida en esas condiciones”.
