Una madre, tres hijas, y un país que siguió como si nada
No podemos seguir contando muertas como si fueran números en una libreta que nadie revisa. Cada nombre, cada vida, es un grito que debe atravesarnos el pecho, un eco que no se apaga. En México, la violencia contra las mujeres ya no sorprende. Nos duele, sí, pero con una mezcla amarga de resignación. La indignación se apaga rápido, sustituida por […]
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